Medicina Tradicional en Diversidades Etnicas

La Región de las Américas se caracteriza por ser multiétnica y multicultural. En ella coexisten los pueblos indígenas (que reciben distintas denominaciones o conceptualizaciones según los países), los afro-descendientes, los romaníes y los miembros de otros grupos étnicos, lo cual implica reconocer realidades y necesidades diferentes, tanto entre los países de la Región, como dentro de los mismos.

En las últimas décadas se han desarrollado importantes compromisos e iniciativas políticas a nivel mundial, regional y local por el reconocimiento y respeto de los Derechos Humanos y del Derecho Propio tanto de las comunidades étnicas como de sus miembros. Esto ha permitido un mayor reconocimiento, participación, visibilización e integración de las comunidades, tarea pendiente históricamente por parte de los estados.

En América Latina, Brasil y el Caribe, los pueblos indígenas tienen una población aproximada de 50 millones de personas y alcanzan alrededor del 8-10% de la población, por su parte la población Afrodescendiente se estima alrededor de 120 millones de personas.

En la Región de las Américas existen más de 700 pueblos indígenas, cada uno con una cosmovisión y cosmogonía particular que configuran universos únicos y por lo tanto maneras de ser y estar en el mundo y en un territorio particular. Los pueblos indígenas de la región hablan más de 500 lenguas distintas, casi una cuarta parte de las cuales son idiomas transfronterizos, usándose en dos o más países.

Estos pueblos habitan áreas geográficas de gran diversidad como la Patagonia, Chaco Ampliado, Amazonía, Orinoquia, Andes, Llanura Costera del Pacífico, Caribe Continental, Baja Centroamérica, Mesoamérica, y Norte América, incluyendo la Región Ártica. El 87% de los indígenas de América Latina residen en México, Bolivia, Guatemala, Perú y Colombia. Brasil es el país con más diversidad de pueblos indígenas con 241 pueblos que hablan 188 lenguas. (Ver Listado de Pueblos Indígenas de las Américas abajo).

Esta amplia diversidad es una riqueza aún subestimada, donde la identidad tanto de las comunidades étnicas como de las no étnicas representan retos y oportunidades para los gobiernos y los ciudadanos en general, en la búsqueda de comprender su pasado, estar siendo en el presente y proyectar un futuro.

Ver:

La salud entendida como un proceso: salud – enfermedad – atención -cuidado, es totalmente interdependiente de los procesos sociales, culturales, económicos, políticos, religiosos y ambientales. Las comunidades indígenas y étnicas no son ajenas a estos procesos y han creado sus propios sistemas médicos y terapéuticos que responden a su historia, contexto, región y manera de verse a sí mismos en el mundo.

De otro lado la salud como Derecho Humano le asiste a todas las personas indistintamente de su etnia, género, religión, clase o raza, esto implica la oportunidad de recibir atención médica en todos los ámbitos de la vida individual y colectiva. Esto ha sido un reto para los estados, que se traduce, por ejemplo: en datos inexactos sobre la situación de salud de los pueblos indígenas, los afrodescendientes y otros grupos étnicos.

Si bien no se posee una información detallada de salud específica, se sabe que las condiciones sociales y económicas de una buena parte de las comunidades étnicas de la región, son precarias.  Muchas de estas poblaciones sufren las consecuencias de las brechas significativas en la salud y los datos disponibles referidos a algunas poblaciones indígenas y afrodescendientes dan cuenta de las inequidades existentes en comparación con la población general.

Los indicadores de salud y de desarrollo de los pueblos indígenas son precarios y esto responde a problemas estructurales que se acarrean históricamente. Por ejemplo, en la década pasada la OPS advertía que en la Región de las Américas 400.000 niños menores de cinco años morían cada año por causa de enfermedades prevenibles, y que los resultados eran deficientes en materia de salud especialmente cuando los mismos tenían que ver con grupos étnicos. Hasta el presente, la mortalidad materna e infantil es notablemente más alta en las poblaciones indígenas y afroamericanas que en otros grupos étnicos. De igual manera, los índices de desnutrición infantil son más altos en la población indígena que en la población general. Las tasas de violencia contra la mujer y suicidio tienden a ser más altas en la población indígena.

En algunos países de la región los pueblos indígenas son mayoría, es el caso de los mayas, quechuas o kichwas, guaraníes, achi o aymaras quienes por factores económicos, sociales y culturales sociales tienen condiciones de vida y salud precarias. En estos casos la relación entre la variable de pobreza y etnicidad va siempre en proporción directa, lo cual indica que las poblaciones indígenas, en general, tienen condiciones más adversas que los demás grupos de población. Los indicadores de salud que van desde la mortalidad materna hasta los partos hospitalarios y coberturas de vacunación tienen menos rendimiento en las poblaciones indígenas que en las no indígenas.

Algunas cifras según la Política sobre Etnicidad y Salud:

  • Aunque los pueblos indígenas constituyen entre el 8-10% de la población, actualmente representan el 17% de la población que vive en situación de pobreza extrema en América Latina.
  • La tasa de fertilidad de las mujeres indígenas y afrodescendientes es aproximadamente un  10% superior a la tasa de la población general y, sin embargo, reciben menos atención de calidad durante el embarazo, el parto y el posparto.
  • En Guatemala, 58% de los niños indígenas sufre desnutrición crónica y 23% sufre desnutrición grave; mientras que en el caso de los niños que no son indígenas, 34% sufre desnutrición crónica y 10% sufre desnutrición grave.
  • En Panamá y Perú, la mortalidad infantil es tres veces superior en las poblaciones indígenas que en las que no son indígenas.
  • En Chile, la mortalidad de la población indígena joven es casi cuatro veces superior que en la población general.
  • Se estima que 62,6% de los niños indígenas en la Región sufre algún grado de privación de agua potable, frente al 36,5% de los niños que no son indígenas.
  • En algunos países la tasa de fecundidad de las adolescentes afrodescendientes es 40% superior a la tasa en las que no son afrodescendientes; en las adolescentes indígenas, esta tasa puede ser incluso dos veces superior en comparación con la tasa de fecundidad en la población que no es indígena

La cobertura de la atención de salud, ya de por sí baja en las zonas rurales, alcanza los niveles más críticos en las zonas de asentamiento de los pueblos indígenas. Los saberes -conocimientos- colectivos, las prácticas locales, los terapeutas de la medicina indígena y los recursos comunitarios son muy necesarios, junto con los recursos de la biomedicina, para atender los problemas de salud de las comunidades indígenas, afroamericanas y de las distintas diversidades étnicas que son afectadas por problemas de salud.

El tomar en cuenta la salud en las poblaciones indígenas de las Américas, plantea retos importantes no solo por dar respuestas concretas a los problemas de salud y las determinantes que actúan en los mismos, sino también pasa por reconocer la existencia de sistemas médicos tradicionales que han beneficiado a la humanidad entera, y que forman parte fundamental de las respuestas integrales para la salud y el bien común.

Desde hace unas décadas y enmarcado fundamental en el reconocimiento de derechos, a través del Convenio 169 de la OIT, los estados vienen adelantando procesos de salud intercultural, cuyos desarrollos son de diversa magnitud, en tanto responden a las realidades nacionales, en términos de sistemas de salud, avance en los derechos, etc. Esto implica que cada país tiene desarrollos, integración de sistemas de salud y datos propios sobre sus comunidades étnicas.

A finales de los años 70, la OPS propuso comprender la medicina tradicional como: “ el conjunto de todos los conocimientos teóricos y prácticos, explicables o no, utilizados para diagnóstico, prevención y supresión de trastornos físicos, mentales o sociales, basados exclusivamente en la experiencia y la observación y transmitidos verbalmente o por escrito de una generación a otra. Puede considerarse también como una firme amalgama de la práctica médica activa y la experiencia ancestral” (IIDH, OPS, 2006). En este sentido la medicina tradicional se reconoce como un sistema que tiene un complejo de conocimientos, tradiciones, prácticas, creencias que se estructura a través de sus propios agentes: chamanes, mamos, médico tradicional, pulseadores, parteras, hueseros, sobadores, promotores, etc., que posee métodos propios de diagnóstico, tratamiento, atención , cuidado y prevención y cuyos recursos terapéuticos, incluye plantas “medicinales”, animales, minerales, ritos, dietas, entre otros, que son reconocidos por una población que los solicita y los practica.

Este amplio concepto cubre diversidad de tradiciones médicas, que a través del tiempo y el encuentro cultural han sincretizado o no diversos elementos, pero que se mantienen anclados a la historia ancestral pilar de las comunidades y que permite denominar este saber y práctica como medicina tradicional indígena.

En esta sección, pronto estaremos desarrollando un resumen de las distintas tradiciones médicas de los pueblos indígenas, afrodescendientes y de otras diversidades étnicas del continente Americano.

Los conocimientos asociados a la medicina tradicional han sido desarrollados por milenios y son un aspecto fundamental de la cultura de cada pueblo y especialmente, de los pueblos indígenas, afroamericanos y de las distintas diversidades étnicas del continente. Estos conocimientos tienen un amplio abanico de manifestaciones y usos prácticos los cuales se traducen, por ejemplo, en los conocimientos de las plantas medicinales. También comprende la forma de entender la relación salud – enfermedad, la vida y la muerte, o de manera general, la visión del mundo que tiene relación estrecha con la salud, los procedimientos terapéuticos, rituales y simbólicos como sistemas holísticos para la recuperación de la salud y la sanación.

Estos conocimientos muchas veces se han visto amenazados por cambios en la base cultural de los pueblos o diferentes grupos étnicos y por la apropiación indebida de dichos conocimientos  relacionados, principalmente, a los conocimientos fitoterapeúticos.

En esta sección pronto encontrarás una revisión de las diferentes estrategias, acuerdos, y protocolos diseñados para la protección del conocimiento tradicional, y de las medicinas tradicionales de los diversos grupos étnicos, existentes a nivel internacional, y a nivel de los países de la región de las Américas.

4.1 Instrumentos internacionales relacionadas a la protección de la medicina tradicional y los derechos colectivos

A nivel mundial se han generado acuerdos internacionales que buscan protegen los derechos colectivos, el conocimiento de los pueblos indígenas, afrodescendientes y de otras grupos étnicos, y al mismo tiempo salvaguardar los conocimientos de la medicina tradicional.

Consensos mundiales y regionales relevantes al contexto de la salud de los pueblos indígenas, los afrodescendientes, los romaníes y los miembros de otros grupos étnicos (Fuente: Política de Etnicidad y Salud, OPS. Listado no exhaustivo).

4.2 Política pública vinculada a la Medicina Tradicional en las Américas

En esta sección pronto encontrarás un resumen de las políticas públicas sobre Medicina Tradicional en los países de las Américas. Por ahora, te invitamos a visitar la sección de Políticas, Modelos y Prácticas de la BVS MTCI.

Muchos de los conocimientos de la biomedicina (medicinas, vacunas y biorecursos) se basan en recursos naturales que a su vez están íntimamente conectados con los conocimientos tradicionales y la medicina tradicional. Estos conocimientos, a su vez tienen valor social, cultural y científico y son importantes para muchos pueblos indígenas y comunidades locales, así como para los recursos genéticos y para el conocimiento científicos. Históricamente, los conocimientos tradicionales han sido la base para el desarrollo del pensamiento y el conocimiento científico.

Por citar algunos ejemplos, medicamentos como aspirina, morfina, quinina, artemisina, digoxina, vincristina, taxol, ergotamina, pilocarpina, efedrina, atropina, ciertos corticoides, son fármacos derivados de plantas medicinales, y varios de ellos se han usado desde la antigüedad para tratar diversas situaciones de salud y enfermedad como parte de los conocimientos de la medicina tradicional, aproximadamente el 50% de los fármacos usados actualmente son derivados de plantas medicinales.

Más del 80% de la población mundial  ha hecho uso de alguna forma de conocimiento tradicional en salud, como forma de autocuidado en salud, y en algunos países el 70% de la población usa medicinas tradicionales como estrategia de atención primaria en salud.

En esta sección encontrarás de manera detallada información acerca de los aportes que ha hecho y siguen haciendo las prácticas tradicionales y medicinas tradicionales a los demás sistemas médicos.

En esta sección podrás acceder a las diferentes estrategias, políticas y espacios creados por OPS/OMS para la protección de los pueblos indígenas y los diversos grupos étnicos, y el mantenimiento de su salud, y la promoción de las medicinas tradicionales.  

6.1 Estrategia de la OMS sobre Medicina Tradicional 2014-2023: Estrategia publicada en 2013, actualizando la Estrategia de la OMS sobre medicina tradicional 2002-2005, con el objetivo de “ayudar a los Estados Miembros a desarrollar políticas dinámicas y aplicar planes de acción que refuercen el papel de la [MTCI] en el mantenimiento de la salud de las personas“, aprovechando “la contribución potencial de las [MTCI] a la salud, el bienestar y la atención de salud centrada en las personas”, promoviendo “la utilización segura y eficaz de la [MTCI] a través de la reglamentación y la investigación, así como mediante la incorporación de productos, profesionales y prácticas en los sistemas de salud, según proceda”.

6.2 Política sobre Etnicidad y salud: Aprobada por los Ministerios de Salud en 2017, promueve un enfoque intercultural que contribuya, entre otros, a eliminar las barreras de acceso a los servicios y mejorar los resultados de salud de los distintos grupos étnicos. Esta Política destaca cinco líneas estratégicas para la cooperación técnica al abordar la salud de los distintos grupos étnicos. Entre ellas, el reconocimiento de los conocimientos ancestrales y de la medicina tradicional y complementaria. Con ello, se busca potenciar el diálogo de saberes que facilite el desarrollo y el fortalecimiento de modelos interculturales de salud como una forma de lograr la atención centrada en las necesidades de las personas y las comunidades.

6.3 Estrategia Salud Universal: Acceso y Cobertura para todos: La estrategia de salud universal promueve el acceso universal a la salud y la cobertura universal de salud, lo cual “implica que todas las personas y las comunidades tengan acceso, sin discriminación alguna, a servicios integrales de salud, adecuados, oportunos, de calidad, determinados a nivel nacional, de acuerdo con las necesidades, así como a medicamentos de calidad, seguros, eficaces y asequibles, a la vez que se asegura que el uso de esos servicios no expone a los usuarios a dificultades financieras, en particular los grupos en situación de vulnerabilidad.” (CD53/5, Rev. 2 y CD53/R14 OPS/OMS, 2014).

6.4 Agenda de Salud Sostenible para las Américas 2018-2030 (CSP29/6) representa la respuesta del sector de la salud a los compromisos asumidos por los Estados Miembros de la OPS en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, junto con los temas inconclusos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y de la Agenda de Salud para las Américas 2008-2017, así como los desafíos regionales de salud pública emergentes. La Agenda se operacionaliza a través de los planes estratégicos y estrategias de la OPS, así como a través de planes de salud subregionales y nacionales.

6.5 Reunión Regional Avanzando hacia la salud universal, aportes de la medicina tradicional y complementaria En junio del 2017, Nicaragua fue sede de la Reunión regional  “Avanzando hacia la Salud Universal, aportes de la Medicina Tradicional y Complementaria”. En dicha reunión se intercambiaron las  experiencias de 21 países de la Región de las Américas, relacionadas con la implementación de la Medicina tradicional y complementaria en los sistemas de salud, la academia y espacios de investigación.

En esta sección encontrarás enlaces a diferentes instituciones académicas, grupos de investigación, redes de colaboración, asociaciones y organismos internacionales, que incluyen en su agenda y objetivos la salud intercultural y las medicinas tradicionales.

7.1 Grupos, Centros de Investigación, y Observatorios en Medicinas Tradicionales Indígenas, Afroamericanas, y de diversidades étnicas

7.2 Redes de investigación en Medicina Tradicional de los pueblos Indígenas, Afrodescendientes y Diversidades étnicas

7.3. Repositorios relacionados a la Medicina Tradicional

7.4. Alianzas, Redes, Asociaciones de Pueblos Indígenas

7.5. Organismos Internacionales

Argentina
Bolivia (Estado Plurinacional)
Brasil
Colombia
Chile
Costa Rica
El Salvador
Ecuador
Guatemala
Honduras
México
Nicaragua
Panamá
Paraguay
Peru
Uruguay
Venezuela